domingo, 6 de marzo de 2011

CONFESIONES II: EL DÍA EN QUE ME HICIERON SENTIR MUJER

El título de este escrito puede sonar al de alguna canción del salsero Frankie Ruiz, pero deben creer en mí, no parto desde ese punto.

En estos últimos días he estado en la búsqueda de material que pueda nutrir mi labor dramaturgista respecto a un texto en especial. Se trata pues de una historia en la que intento entrelazar el perfil multicolor de una mujer, y así me entrampé en la interrogante ¿Qué define a una? Y es que las hay con o sin hijos, casadas, solteras, liberales, amas de casa, profesionales, amantes, de carácter débil o fuerte, hijas, amigas, reprimidas, conservadoras, revolucionarias, sexuales, racionales, prácticas, etcétera...

Habiendo tal variedad parece absurdo que una niña como yo pretenda sintetizarlas en un único cuerpo, pero el que ha conocido a alguna a profundidad se percatará de la diversidad de matices que se obtienen al observarla. Además, aquel que convive con el grandioso mundo del teatro no me negará la posibilidad viendo lo infinito de la magia de su arte, y añadiendo de seguro que sin material vivencial es poco probable, funcione.

Considerando mis experiencias personales no vi trava en empezar, el amigo que me dirige me alienta asegurando que poseo recursos. Mi problema empieza más bien en ¿cómo expresarlos sin que sean tan míos en un monólogo?

Ser actriz, escritora y mujer al mismo tiempo puede ayudar en el proceso de creación del texto, pero temía ser subjetiva en demasía y magnificar porque sí a la figura femenina.

Me decidí a iniciar un proceso personal en el que intente recuperar la esencia más absurda que se encuentre en mí para trabajarla como materia prima del personaje. Quería algo más crítico, visto desde afuera del cuadro pero descrito con ojos de mujer.

Decidí leer algunos estudios que sugerían el análisis de la sociedad en general para ampliar el panorama, y así recordé a Alvin Toffler con “La Nueva Ola, pero por extraña razón en este caso lo saludé en la puerta, ésta última palabra me había de traer a la mente la comparación de una ola con los procesos de una mujer (creo que algo así leí antes, si bien recuerdo en Los hombres son de Marte,… ) la mujer y sus oleajes, pensé, como procesos de su constitución.

En fin,  mi búsqueda ya lleva tardes de encierro, y ésta parece la carta de un reo hacia el mundo exterior.

Sin embargo en estos días he encontrado algunas imágenes y figuras literarias que por separado me ayudan mucho, pero que juntas parecen polos opuestos de un mismo imán.

Todavía persisto en hilarlas con ayuda de mi sensibilidad femenina que se halla en convenio con mi lado de actriz,  generando un sistema de ensayo-error que será depurado y pulido posteriormente por la impositiva dramaturga que me habita, para finalmente ser manufacturada por mi querido director escénico.

Si existe un momento en que me siento más mujer es este, en el que veo impedido salir de mí para la observación objetiva.

Habiendo hecho todo lo que me he permitido en los años que tengo siempre he repetido cuánto no me arrepiento de vivir y decidir cada cosa que hago, pero al mismo tiempo noto que nunca he sido sólo yo; que la esencia de nacer mujer no basta para forjar su estructura, que ésta se moldea como las olas del mar en los peñascos que la sociedad ofrece, y que depende de su energía interior dirigirla hacia uno u otro destino, para que al caer reviva.


A propósito de la reflexión, cito a los lectores a compartir la suya en el blog respondiendo desde sus experiencias personales:

¿Qué creen que caracteriza a la mujer en la historia de su evolución en la sociedad occidental?


ARCHIVO DE LA AUTORA//CREADO: el 27/FEB/2011



Julia Grecia Monge

2 comentarios:

marilu dijo...

hOla .. se puede decir q a la mujer se le caracteriza como madura tambien sentimental y conservadora.. mmm
Muy bueno este blog interesante se ve que te gusta bastante esto bueno suerTe eh.. (= cuidate.

S. Curi dijo...

Mujer, eterno femenino, creadora por naturaleza, vida que da vida. En cualquier época y sociedad, lo más cercano al amor...

Felicidades Julia.